Seguro de impago de alquiler: qué cubre y cuánto cuesta
- 16 jun
- 4 min de lectura
Alquilar un piso siempre lleva implícito un miedo de fondo: que el inquilino deje de pagar. El seguro de impago de alquiler es la herramienta pensada justo para ese riesgo. A cambio de una prima anual, una aseguradora te garantiza el cobro de las rentas durante un periodo determinado y se hace cargo de la defensa jurídica si hay que ir a juicio. En esta guía te explicamos qué cubre de verdad, cuánto cuesta en 2026 y por qué para el propietario es, además, un gasto deducible.
Qué es el seguro de impago de alquiler
Es una póliza que contrata el propietario para protegerse frente a la falta de pago del arrendatario. No es obligatorio por ley: ningún propietario está obligado a tenerlo, pero en un mercado donde recuperar la vivienda puede llevar meses, se ha convertido en una de las protecciones más demandadas.
Antes de emitir la póliza, la aseguradora realiza un estudio de solvencia del candidato a inquilino (nóminas, tipo de contrato laboral, historial de morosidad). Si el perfil no cumple sus criterios mínimos, no acepta el riesgo. Por eso el seguro funciona también como un filtro: te ayuda a descartar inquilinos poco solventes antes de firmar.
Qué cubre exactamente
Aunque cada compañía tiene sus condiciones, una póliza estándar suele incluir:

Rentas impagadas: la aseguradora te abona las mensualidades que el inquilino deja de pagar, normalmente durante 6, 9, 12 o hasta 18 meses, según la modalidad contratada.
Defensa jurídica: gastos de abogado y procurador para reclamar la deuda y, si procede, tramitar el desahucio por impago.
Actos vandálicos: muchas pólizas cubren los desperfectos causados de forma intencionada por el inquilino, más allá de lo que cubre la fianza.
Asistencia y cambio de cerradura una vez recuperada la vivienda, en algunas modalidades.
Conviene leer la letra pequeña: el límite de mensualidades, los plazos de carencia (cuántos recibos impagados deben acumularse antes de que la aseguradora empiece a pagar) y los topes de indemnización varían mucho de una compañía a otra.
Cuánto cuesta el seguro de impago en 2026
El precio se calcula como un porcentaje de la renta anual. En 2026, las primas se mueven habitualmente entre el 3% y el 6% del importe anual del alquiler, IVA incluido.
Un ejemplo sencillo: para un piso alquilado en Madrid por 1.000 € al mes, la renta anual es de 12.000 €. Con una prima del 4%, el seguro costaría unos 480 € al año, es decir, alrededor de 40 € al mes. El coste sube si amplías la cobertura a 12 o 18 meses o si añades garantías como los actos vandálicos.
El precio final depende de la renta, del número de mensualidades cubiertas y del perfil del inquilino. No es lo mismo asegurar a un trabajador con contrato fijo que a un autónomo o a alguien sin nóminas.
Seguro de impago, aval y fianza: no son lo mismo
Es fácil confundir estas tres figuras, pero protegen de forma distinta:
La fianza es una garantía obligatoria de una mensualidad que el inquilino deposita al firmar; cubre desperfectos o impagos puntuales, pero se agota enseguida.
El aval es una garantía personal: un tercero responde de la deuda si el inquilino no paga. Lo desarrollamos en la guía sobre el aval personal en el alquiler.
El seguro de impago traslada el riesgo a una aseguradora profesional, que paga directamente y gestiona la reclamación judicial.
No se excluyen entre sí. De hecho, lo habitual es combinar la fianza legal con el seguro de impago para una protección más completa. Y ojo: el seguro de impago no sustituye al seguro de hogar, que cubre los daños del continente y el contenido.
Es un gasto deducible en el IRPF
Buena noticia para el propietario: la prima del seguro de impago es un gasto deducible del rendimiento del capital inmobiliario en el IRPF. El artículo 23.1 de la Ley del IRPF permite restar de los ingresos del alquiler los gastos necesarios para obtenerlos, y las primas de seguros vinculadas a la vivienda arrendada entran de lleno en esa categoría (puedes confirmarlo en la sede de la Agencia Tributaria).
Dicho de otro modo: aunque pagues la prima, una parte vuelve a ti vía menor tributación. Combinado con las reducciones del rendimiento neto, el coste real del seguro se reduce de forma notable.
¿Merece la pena?
Depende de tu tolerancia al riesgo y del perfil del inquilino, pero los números suelen salir a favor. Un solo mes de impago equivale, más o menos, a la prima de un año entero; y un procedimiento de desahucio puede prolongarse muchos meses con la vivienda sin generar ingresos. Para un propietario que depende de la renta o que no puede asumir un impago prolongado, el seguro aporta tranquilidad a un coste contenido y, encima, deducible.
Conclusión
El seguro de impago de alquiler no es obligatorio, pero sí una de las protecciones más rentables para el propietario: te garantiza el cobro, cubre la defensa jurídica y desgrava en el IRPF. La clave está en elegir bien la cobertura y, sobre todo, en seleccionar a un inquilino solvente desde el primer día.
En Rubirent estudiamos la solvencia de cada candidato y te ayudamos a contratar la protección que mejor encaja con tu vivienda. Si quieres alquilar con red de seguridad, escríbenos a info@rubirent.com o consulta nuestros planes de gestión.
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